La
inteligencia ahora es un ser aparte. La
psicología diferencial observa juiciosa estos procesos en los que ella, de manera aislada, funda sus adecuaciones pese a -e incluso en detrimento de- nosotros. Estamos proclives, podemos ser las más fáciles víctimas de este programismo genético
tajante:
AHORA
TENDREMOS QUE CUIDARNOS DE SER DEMASIADO INTELIGENTES.
...Y con esta torpe elucidación reaparezco de vuelta en el mágico universo del bloggg. Saludos.
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