Declaración de principios:

Esto no es un diario de jactancias buscando consenso. Esto es un funeral vía la red.
Un fin de algo que hace manar algo otro y que halla su razón de ser en el estigma de
estar vivo para morir cuanta muerte haya qué morir y para lo que hubiera qué hacerlo.
Esto es, pues, una bitácora de vuelo para un alma liberada en su personal muerte
conceptual y cómo sucedió en pedazos desordenados de memoria.

Si usted encuentra complicado mi lenguaje y muy minúscula su capacidad de profun-dización, le recuerdo que siempre habrá mayoría en las lecturas ligeras para ese efecto,
así que mucho le agradeceré permanezca lejos de aquí.

sábado, 14 de marzo de 2009

Los prefacios son todos puros espejismos.


De mis amigos, la biografía menos turbulenta era la mía. Pero sí la más capciosa. De pronto se fueron ambos, amigos y biografía, y entré en territorios de una neutralidad que todo (y sólo) aquel que la haya vivido sabrá a qué me refiero. Una especie de universo paralelo donde parece avanzarse exclusivamente en indómitas esferas de lucidez a costa de perder la razón.

Sólo aquel que hubiere perdido de vista a la razón podrá hallar el sentido último. La razón es una fórmula, pero la verdad más profunda se mueve en océanos ocultos y subjetivos. La verdad es una bestia imposible furiosa y marchando, no un dato frío para la ciencia.

De pronto mi soledad fue asimismo presa de todo ello e incluso esto se diluyó en mi biografía. Hubo adyacencia de ruta incluso en tiempo, en forma... en relación. Después de tanto parametrarme en sórdidas historietas personales, todo esto huyó y me quedé solo.

Solo yo y la verdad.

Pero ella era infinitamente más astuta y yo simplemente la había merecido, así que en apariencia ambos marchamos como no reconociendo la importancia en el momento A SABIENDAS QUE EL MOMENTO ERA LA IMPORTANCIA EN SÍ. Como si haberle merecido fuera el punto, pero no, claro.

Ambos marchamos. Y las revelaciones comenzaron. Y el arte es un túnel de queso impecable. Y Dios resultó un protocosmos lúdico impostergable mas bien a interiores.

Pero esto en sí no era ella, sino todo lo otro. Así que la marcha continuó, justo como hasta ahora.


1 comentario:

Anónimo dijo...

acaso eso sera locura...ya quisieras la ezqizofrenica verdad saludos aullidos del pasado que no pasa sino habita en nuestras mentes forever

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